curaduría · música
Reggaetón experimental · cinco piezas, diez años
El reggaetón lleva expandiéndose como vocabulario compositivo, y no como género, más tiempo del que sugiere la ola de atención actual. Cinco piezas, repartidas en una década, marcan hacia dónde se ha empujado el vocabulario y quién lo hizo.
Cinco piezas, una por parada, a lo largo de unos diez años. Cada una toma la arquitectura rítmica del reggaetón y sus texturas de producción como punto de partida y trabaja a través de ellas en una dirección distinta. No son las cinco mejores; son cinco fáciles de fechar, fáciles de encontrar, y difíciles de discutir como marcadores.
Zutzut, Otra Vez Llegue (El Pack Vol. 1, autoeditado, abril 2015). El marcador más temprano de esta lista, y un recordatorio de que la compilación de club edits ya hacía este trabajo antes de que alguien lo encuadrara como movimiento. Autoeditado en Bandcamp y SoundCloud, donde acumula más reproducciones que buena parte del catálogo que lo rodea.
Chico Sonido & K Rizz, Este Reggaeton (Calle Fresa, 2019). Chico Sonido es de Monterrey y trabaja desde Los Ángeles, en el registro que él mismo ha descrito como reggaetón oscuro. El track es uno de los pocos momentos de su catálogo que es un lanzamiento propiamente dicho y no un edit o un bootleg, lo cual es parte de por qué sirve como punto fijo.
Nick León & Erika de Casier, Bikini (TraTraTrax, 2024). El caso más claro del vocabulario viajando hacia afuera. León trabaja desde Miami en la intersección de las genealogías del dembow y el Miami bass; de Casier viene de una tradición completamente distinta. El track fue nombrado entre los mejores del año por Pitchfork, The Guardian, Crack y Resident Advisor, un nivel de consenso que esta escena no suele producir.
DJ Python, sobre el cuerpo de obra que los críticos terminaron llamando deep reggaeton, y en particular el material alrededor de i was put on this earth (XL Recordings, marzo 2025). Brian Piñeyro maneja varios alias con relaciones de sello separadas, y ha sido explícito en que el punto es negarse a caber en un solo paquete. En el material de DJ Python los marcadores rítmicos del género quedan bajo la superficie y no al frente.
Nick León, R.I.P. Current (remix de Loraine James) (octubre 2025). James graba para Hyperdub y viene de un linaje IDM sin relación particular con la música de club latina. El remix es el puente más directo de esta lista entre dos tradiciones que rara vez conversan, y existe porque alguien lo pidió, no porque las escenas se traslapen.
El hilo común es que el reggaetón se ha convertido en vocabulario compositivo más que en frontera de género. Productores cuyos vocabularios se formaron en ambient, IDM, deep house y espacios experimentales jalan de él selectivamente. La tradición tal como se originó en Panamá y Puerto Rico continúa en su propia trayectoria, mayormente indiferente a lo que estas prácticas adyacentes hacen con ella. Ambas corrientes coexisten, y ninguna es subordinada a la otra.
Diez años también alcanzan para notar lo que no ha pasado. Ninguno de estos productores tiene un sample pack en Splice; el catálogo de reggaetón y dembow ahí está poblado por marcas genéricas de librería de producción y no por los artistas con nombre de la escena. El vocabulario se extendió. La infraestructura alrededor no.